miércoles, 19 de febrero de 2014
Toroto
sentirse debil
un juego que estaba harta de jugar, tan mecanico como aburrido, una coreografia que te sabes desde niña la cual no tienes que pensar que hacer puesto que la has hecho tantas veces tu propio cuerpo se mueve sin tu darte cuienta, una piedra tan conocida un dolor tan chillante y familiar, tan incesante, tan ridiculo, tan monotono... Un completo vicio. Un ciclo. un circulo vacio hartante que deja mi cuerpo sin ningun tipo de energia vital que cada ves es mas absorvida por la inmundicia humana que es codiciosa y carente de sentido alguno, dejando la sensibilidad, la credibilidad, la ingenuidad de un ser casi inexistente. pareciera tan repetido que cada ves te hace mas gracia ¿pero porque acostumbrarse al dolor? una tristesa que cansa, una impotencia que te llena de rabia, un sentimiento patetico con el que estas relacionado y la falta de respuestas es completamente fatal y todo radica ne el hecho de que no se sabe porque ni que gana haciendo la gente sentirse debil e inutil.
martes, 4 de febrero de 2014
No era
lunes, 3 de febrero de 2014
La contaminación
Lo que queria (3)
Quería que estuvieras ahí sin importar que, que sostubieras mis manos sin mirar a quien, que me dijeras te quiero sin avergonzarte tal vez te permitiría sonrrojarte... pero la verdad es que yo misma era quien no te dejaba hacer esas cosas pues yo misma era la que sentía vergüenza de tu amor, uno puro y limpio que no tenia un principio ni un final.
viernes, 31 de enero de 2014
You let her go (finished)
miércoles, 29 de enero de 2014
You let her go (2)
You let her go (1)
La bese por primera vez cuando halo de mi camisa en un intento fallido de despedirse, me fui y la deje en un shock hábilmente disimulado que yo pude ver en sus ojos. Solo me fui de ahí, pero no del lugar, no recuerdo que paso que me quede allí. la vi nuevamente ya con los ojos secos y un tímido rubor que pedía que la besara de nuevo, accedí ¿por que? realmente no lo se, ta vez fueron esos shorts que realzaban el trasero que nunca le había visto o quizás un leve deseo que habitaba dentro de mi, tan dentro que siquiera sabia que estaba allí y que ese día con esa luz, con esa tristeza en carne viva no podía ser el mismo cretino que había sido con ella desde que la había conocido o simplemente podía ser por la petición estúpida de quien la había hecho llorar esa noche de que la pasara con ella. esa noche estuve prendado a su trasero sabiendo que ella quería que lo estuviera de su mano, pero eso significaría mas de lo que debía ser... no me atrevía a mas. unos cuantos besos alejados de la gente en una noche sentados en un capot de un auto ajeno, escuchando chistes y riendo, siendo felices. De vez en cuando la miraba de reojo otras veces la miraba de lleno notando un brillo que dejaba dicho que ese día sin lugar a dudas era su día.
A esa niña la veía siempre, todos lo días, pero, nunca como la había visto esa noche. Los otros lucia como alguien mas, completamente diferente y algo mas bajo que lo regular, desaliñada e infantil con ese brillo molesto de juventud y cierta idiotez o eso era cuando no me veía, en esos momentos ella se llenaba de una agonía y se apagaba toda por unos segundos, los segundos que duraba creyendo que me veía a escondidas. nunca hablamos sobre lo sucedido, ese tema se había hecho tabú entre todo los presentes, entre ambos un pecado y para mi... una ridiculez, un acto ilógico causado por una serie de situaciones. si le dirigía la palabra solo fue para humillarla una y otra vez, era un blanco fácil y el saber que me amaba tal vez era lo causante de mi disgusto hacia ella; su eterna mirada incesante en busca de algo que no quería darle; su existencia débil y patética esa usa que odiaba quizás por no ser la otra, esa mas madura y fiera y lo mas probable la castigaba por eso. Ella fue acumulando el odio, cultivándolo y encerrando dentro de su corazón con llave ese amor que antes solía gritar sin vergüenza al mundo, me olvide.
ahora solo solía ser una sombra, una existencia vacía mas que brillante, en cierto modo ella ya había cambiado, no decía cosas estúpidas al azar, ya no me miraba constantemente, ya su mirada no buscaba la mía en cambio la evitaba como el diablo a la cruz y eso sinceramente me hacia sentir bien, me daba calma y me llenaba de un alivio culpable que me gustaba.
martes, 28 de enero de 2014
El laberinto del cuento
lunes, 4 de noviembre de 2013
Unas cuantas reglas de convivencia
Hay cosas que el ser humano debería saber de antemano, que son las reglas de oro según mi criterio:
No le hagas al otro lo que a usted no le gusta que se le haga, pongase en el lugar del otro si a usted no le gusta que le den pues no le de al otro ¿ o que cree? ¿que al otro le gusta? (Se dan sus casos)
En eso entra el tema de la escucha, como tanto a usted le gusta que le escuchen to su pluma e' burro entonces aguantese la ajena como los otro se aguantan las suyas.
RESPETE LA OPINION AJENA. Si el otro le gusta el rosado y a usted el azul cual es la necesidad de cargarse en el rosado solo porque a usted no le gusta, pienselo analicelo a usted (me imagino) no le gusta que se caguen en su artista favorito o en lo que sea que a usted le guste. Si a usted no le gusta lo del otro entonces usted solo dice: a mi no me gusta.
Ahora después de saber estas cuantas reglas de convivencia pacífica usted decide.